03 julio 2014

¿Por qué Árboles Nativos?


Mucho se habla de los Árboles Nativos, muchos los exigen, muchos proponen su uso en parques urbanos y muchos los defienden en su estado natural. Es necesario entender que, cuando defendemos lo nativo no se trata de un acto nacionalista sin sentido, sino de una defensa al derecho a vivir en un ecosistema en equilibrio.

Para entender qué es lo nativo, es primordial entender primero el territorio. El territorio natural no conoce fronteras, no es propio de un país y no responde a las leyes y normas geopolíticas, sino más bien a un conjunto de factores bioclimáticos, que incluyen condiciones atmosféricas, altitud, calidad de la tierra, etc. Y que hacen que ciertas especies evolucionen y se adapten de tal manera que solo puedan subsistir en ese terreno determinado y en ese clima determinado, pues de otro modo estaría en peligro la especie o el ecosistema que la alberga.

Los estudiosos del tema han clasificado un numero de regiones bioclimáticas en los que cierta especie puede vivir bien y en equilibrio con su ecosistema, adaptada a las condiciones sin variar demasiado su genética.

Pasemos ahora a nuestro caso, la Región Metropolitana, ubicada en la zona centro de Chile, corresponde climáticamente a lo que se denomina Mediterraneo Seco que se traduce en una zona de clima templádo-calido de estación seca y precipitaciones invernales que alcanzan un promedio de 356 mm al año, por lo tanto una zona bastante seca que tiene muy pocos meses de lluvia.

Esta zona climática está asociada a un tipo de vegetación conocido como Matorral y Bosque Esclerófilo, está presente entre la IV y la VII Región. Este tipo de vegetación nativa está adaptada para vivir en estas condiciones climáticas, guardando humedad en sus hojas gruesas las cuales se presentan verdes, bellas y entregando oxígeno todo el año, sobreviviendo con muy poco requerimiento hídrico, aportan mucho a la absorción de aguas lluvias, afirmando el suelo con sus grandes raíces permitiendo crear reservorios de agua en las napas subterráneas. A su vez son especies capaces de sobrevivir a heladas invernales. Algunas de las especies más representativas del Bosque Esclerófilo son el Litre, Quillay, Boldo, Peumo, Pimiento, Maitén, Espino, entre muchas otras.

Es por eso que cuando se trata de Árboles Urbanos, la mejor opción son los Árboles Nativos que correspondan a la zona bioclimática ya que además de su bajo consumo hídrico -el cual se traduce en muy bajo costo de mantención- y de disminuir las inundaciones en la ciudad, también generan Corredores Biológicos en los que la Fauna Nativa, principalmente aves, pueden desplazarse, desarrollarse, conseguir alimentos y establecerse tal como lo hacen en su ambiente Natural, prolongando el Bosque Nativo en la ciudad.

¿Pero que pasa cuando en su lugar se plantan especies extranjeras?
Las especies introducidas que no correspondan a esta zona bioclimática no tendrán ninguno de los beneficios que entregan las especies nativas, no generan corredores biológicos porque la fauna nativa no está adaptada a esas especies. Las especies de hoja caduca, que botan sus hojas en otoño, están gran parte del año sin hojas, sin entregar oxigeno, justo en los meses del año en que existe más contaminación en la cuenca de Santiago y cuando hay más casos de enfermedades respiratorias. Otro problema son las especies dañinas para el ser humano como el Liquidambar o el Plátano Oriental que son grandes productoras de polen alergénico y la causa de miles de casos de alergias peligrosas para la salud. Otras especies que se suelen plantar, cómo el Laurel en Flor, son absolutamente tóxicas, venenosas y peligrosas para humanos y animales. Las Palmeras son  otra pésima opción para este clima ya que si bien sobreviven a temperaturas extremas, necesitan de mucha agua para vivir y al no ser un árbol y poseer poco follaje, no generan ni el 30% de oxígeno que un árbol nativo. En cuanto a requerimiento hídrico, el Eucaliptus y el Pino son los reyes en consumo de agua, absorbiendo un 200% de agua durante su crecimiento, secando las reservas de agua subterránea y acidificando el suelo, tal como lo hacen otras especies como la Gravillea que no deja crecer ninguna hierba o arbusto nativo bajo su sombra.

Todo esto no es algo que deba dejarnos indiferentes, pues las decisiones políticas que se tomen sobre el arbolado urbano están directamente ligadas al bienestar del medio ambiente, la salud y la calidad de vida de las personas, así como al futuro del ecosistema nativo.  Sin embargo hay que entender que la Tierra no es de los políticos que toman las decisiones, la Tierra es de quien la trabaja y el territorio es de quien lo habita y no debemos esperar a que las autoridades hagan algo, de nosotros depende mejorar realmente la calidad de las áreas verdes y de aumentar su cantidad.

Planta un Árbol Nativo, en tu casa, en tu plaza junto a tu comunidad, en un bandejón o donde sea que no hayan árboles. Todo depende de ti, tú eres la semilla de un mejor mañana y de una buena calidad en las áreas verdes.